Madrid · El Rastro · Desde 2024
Un sexto con ascensor que da al patio de manzana, no a la calle: silencioso y con mucha luz, a un paseo de La Latina, Lavapiés y la Plaza Mayor. Con terraza, escritorio de verdad dentro del cuarto y entrada autónoma a cualquier hora.
El recorrido
Sin sorpresas al llegar. Esto es exactamente lo que vas a encontrarte, en el mismo orden en que lo verías si cruzaras la puerta ahora mismo.
Uno — La llegada
Un teclado numérico junto a la puerta y dentro. No hay llaves que recoger ni horarios que cuadrar con nadie: llegas del aeropuerto a las once de la noche y entras igual que a las tres de la tarde.
Dos — La habitación
Lo decimos claro porque preferimos que lo sepas antes de reservar: el cuarto es pequeño. A cambio está bien resuelto — cómoda con cajones, flexo, barra para colgar la ropa y una puerta que cierra con llave. Y tiene dos puertas: la del pasillo y otra que da directamente a la terraza, así que puedes salir a desayunar allí sin cruzar la casa. Y estás en un sexto con ascensor, dando al patio de manzana: por eso entra tanta luz y por eso el ruido de Madrid se queda abajo.
Tres — La cama
Es una cama nido: debajo hay una segunda que sale entera. Puedes dejarla como cama individual, sacar la de abajo y dejarlas escalonadas, o juntarlas y dormir dos. Esto es lo que hace que quepan dos personas en un cuarto de este tamaño.
Cuatro — El escritorio
Y está dentro de la propia habitación, no en el salón: escritorio de bambú con cajón, silla ergonómica de malla, lámpara LED de barra y purificador de aire. Con ventilador de techo y aire acondicionado encima. Si vienes a Madrid a trabajar unos días, aquí se trabaja de verdad.
Cinco — El baño
Sí, se comparte con la casa. Pero está reformado entero: lavabo de bol dorado sobre encimera, mueble azul marino, espejo retroiluminado, grifería negra, ducha de lluvia y suelo hidráulico. No es el baño triste que uno se imagina al leer «baño compartido».
Seis — La cocina
Tiene carácter, que es raro en un alquiler. Suelo de damero, paredes verde salvia, encimera de madera y un armario rojo de rejilla que se ve desde el pasillo. Horno, vitrocerámica, lavavajillas y campana. Con el Mercado de la Cebada cerca, cenar en casa es parte del plan.
Siete — El desayuno
Cafetera Nespresso con cápsulas, tostadora, freidora de aire y un botellero encima. Está todo junto en el mismo mueble, así que no tienes que ir abriendo cajones ajenos para encontrar las cosas.
Ocho — El salón
Sofá, la luz que entra del patio y una lámpara para leer. Aquí está la televisión de 50 pulgadas con Netflix y Prime Video. Después de caminar Madrid entero, suele ser la mejor parte del día.
El resto de la casa




Los detalles
Sin florituras: estas son las cosas concretas por las que 80 huéspedes lo puntúan con 4,94 sobre 5.
Mesa de bambú, silla ergonómica de malla, lámpara LED y purificador — dentro de la habitación, no en el salón. Y 519 Mbps medidos.
La puerta cierra con llave. Sales a pasar el día tranquilo sabiendo que tus cosas están guardadas.
Cama nido: una para ti, dos escalonadas, o las dos juntas si venís en pareja. Tú decides al llegar.
Un sexto con ascensor que da al patio de manzana: enfrente está lejos, abajo no hay calle. Por eso hay tanto silencio y tanta luz. No tendrás vistas a la calle, y ese es justamente el motivo por el que se duerme bien.
Horno, lavavajillas, Nespresso, freidora de aire y lavadora en la terraza. No es solo un cuarto: es una casa donde vivir.
Un profesional limpia el piso entero cada viernes. Es la nota más alta de todas las categorías.
Está acristalada, pero las ventanas se abren: cerrada en enero, abierta de par en par en junio. Por eso sirve todo el año, cosa que una terraza descubierta en Madrid no puede decir. Tiene mesa y sillas, se entra desde la cocina y también desde la propia habitación, y se usa libremente. Ahí están también la lavadora y el tendedero — y el arenero de Hermi, que preferimos decírtelo ahora.
Entre todos los que vivimos aquí hablamos español, inglés, italiano y lituano. Escríbenos en el que te resulte cómodo.
El barrio
Estás en el Madrid que la gente busca cuando dice que quiere ver «el Madrid de verdad». Casi todo lo que vas a querer visitar está a distancia de paseo, y lo que no, en una parada de metro.
Este trozo de la ciudad es de los pocos donde el centro histórico sigue siendo un barrio con vecinos: mercados de siempre, bares con la barra llena a las dos de la tarde y calles en cuesta que se llenan de gente los domingos por la mañana.
Ver fechas disponiblesEl mercadillo al aire libre más famoso de España se monta literalmente en tu calle cada domingo. Se ve mejor temprano, antes de que se llene.
La Cava Baja y sus alrededores concentran una de las mayores densidades de bares de tapas de Madrid. Un paseo corto desde el piso.
Mercado de barrio de toda la vida para hacer la compra, con puestos donde comer allí mismo.
El corazón turístico de Madrid, sin necesidad de coger transporte.
El Guernica y el arte del siglo XX, a un paseo por Lavapiés. El Prado y el Thyssen quedan un poco más allá, también caminando.
La Latina, Tirso de Molina, Puerta de Toledo y Lavapiés enlazan con toda la ciudad y con el aeropuerto.
Lo que dicen
4,94 sobre 5. Estas están copiadas del anuncio tal cual las escribieron, sin tocar una coma.
★★★★★
«La estadía fue fantástica. Vakare es una gran anfitriona: súper atenta, siempre pendiente de cada detalle y muy amable. Sin dudas volvería.»
★★★★★
«Estuvimos 10 noches y fue como estar en casa. Muy tranquilo y silencioso. Recomiendo ampliamente este hospedaje, no quedarán decepcionados.»
★★★★★
«Apartamento impecable, habitación cómoda, Vake muy amigable, respetuosa y dispuesta a ayudar y orientar.»
★★★★★
«Excelente anfitriona, me sentí como en casa. Gracias por recibirme, fue una grata experiencia. Altamente recomendable.»
Las 80 evaluaciones completas están en el anuncio de Airbnb.
Preguntas frecuentes
Es una cama nido: una cama individual con una segunda que sale de debajo. Puedes dejarla como cama única, sacar la de abajo y dejarlas escalonadas, o juntarlas y dormir dos. Dicho esto, el máximo son 2 viajeros y la habitación es pequeña: holgada para uno, justa para dos.
Sí, vive un gato que se llama Hermi. Para mucha gente es un plus, pero si tienes alergia al pelo de gato este alojamiento no te va a funcionar, y preferimos que lo sepas ahora y no al llegar.
No, se comparte con el resto de la casa. Ahora bien, está reformado entero: ducha de lluvia, lavabo de bol sobre encimera, espejo retroiluminado y suelo hidráulico. La habitación sí tiene cerradura propia.
Con un teclado numérico junto a la puerta. No hay llaves que recoger ni horarios que cuadrar. La entrada es a partir de las 15:00 y la salida antes de las 12:00.
Es de lo mejor que tiene. En la propia habitación hay escritorio de bambú, silla ergonómica de malla, lámpara LED de barra y purificador de aire, más wifi de 519 Mbps medidos. No tienes que bajar al salón a trabajar.
Sí, en la terraza cerrada, al fondo de la cocina, junto al tendedero. Marca la diferencia si te quedas más de tres o cuatro días.
Sí, todas las zonas comunes: cocina con horno y lavavajillas, cafetera Nespresso, tostadora, freidora de aire, salón con televisión de 50 pulgadas y comedor.
Un profesional limpia el apartamento entero cada semana, los viernes de 9:30 a 13:30.
No. El alojamiento no es adecuado para menores de 2 años.
La reserva se gestiona íntegramente en Airbnb, con su sistema de pago y su protección para huéspedes. El botón de esta página te lleva directo al anuncio.
Entre todos los que vivimos en la casa hablamos español, inglés, italiano y lituano. Escribe en el que prefieras de los cuatro y te contestamos en el mismo.
Sí, y se usa libremente. Está acristalada y las ventanas se abren, así que en verano se queda abierta y en invierno cerrada: sirve los doce meses. Tiene mesa y sillas y se entra tanto desde la cocina como desde la propia habitación. Es también donde están la lavadora y el tendedero, y para que lo sepas antes, el arenero del gato.
Animal de compañía
Es el gato de la casa y lleva aquí más que cualquiera de los huéspedes. Va a su aire: si le caes bien se sienta contigo, y si no, ni te enteras de que está.
Si tienes alergia al pelo de gato, este alojamiento no te va a funcionar. Preferimos decírtelo ahora, antes de que reserves, y no cuando ya estés en la puerta con la maleta.
Reservar
La reserva se hace en Airbnb, con su sistema de pagos y su protección para huéspedes. Ahí ves el precio exacto para tus fechas y las 80 evaluaciones completas.
★ 4,94 sobre 5 · 80 evaluaciones · Top 5% en Airbnb